He abandonado algo que recién inicié. Mal hecho. Lo retomo y agrego las experiencias que prometí contar, lo bueno de mi abandono, el cual fué hasta conmigo misma, es que me sirvió para acumular historias, "viajes", amistades, encuentros en extraños lugares y noches de bohemia. Esto último aún no es verdad, más bien fueron noches de alcohol, música, risas.
En fin, el jueves despedimos a alguien que yo apenas había conocido, pero ya nos habíamos vuelto muybuenos amigos, incluso me ayudó en mis momentos de tristeza. En esa reunión conocí en persona a gente queya conocía vía messenger, y que guapos resultaron¡¡¡¡ Además de simpáticos, eso ya lo había yo comprobado hace tiempo. Después de algunas horas de alcohol en una cantina muy recurrida por ellos nos dirigimos a una casa de masajes, en realidad un prostíbulo. Mentiría si dijera que era la primera vez que yo pisaba unlugar así, en realidad fue la segunda, pero esta era más acondicionada y elegante que la primera, y para entender esto tendría que poner en antecedentes remontándome al 2007, lo cual haré un poco más adelante. Lo que debo si señalar, quiero hacerlo, es que nunca me había besado con hombres, nunca le había hecho sexo oral a uno en un baño, y nunca había fumado marihuana en plena calle, menos con tan agradable compañia.
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