Hola, perdona lo impersonal de esto, sólo es economía procesal. Intentaré ser breve, pero no se como hacerlo, por lo que iré al punto, es difícil explicar lo que busco de la vida, bueno, ya lo sabes, no busco, encuentro, o al menos es lo que pretendo la mayor parte del tiempo, y en el camino me he encontrado muy buenas experiencias, algunas medio nocivas, no lo negaré, gente divertida, odiosa, inteligentes, entrañables, y entre éstas estas tu. Siempre he creído que cada uno deja una huella en el mundo de diferente forma que los demás, por muy insignificante que el encuentro parezca o sea breve la estadía, siempre se deja algo para la posteridad, y tu has dejado mucho en mi vida. Nuestros caminos se cruzaron en un momento de transición para mí, creo que de algún modo tu estabas mas o menos igual, y digo creo porque, perdona la sinceridad, nunca llegué a conocerte bien, supe muy poco de ti, sólo lo que me quisiste contar, pero estoy siendo reiterativa, esto ya te lo había dicho, y no fue, no es ni será reproche, solo estoy acotando, pues lo que quiero manifestar es que justo cuando estaba en la etapa de tranquilidad llegaste a mi vida. Pero no obstante las apariencias, lo has de saber, no soy una chica tranquila, y no lo menciono por mis ímpetus sexuales, eso es un tema muy aparte que no citaré más en esta misiva, toda vez que no es fundamental en lo que fue nuestra breve, pero intensa relación, a pesar de lo cual debo afirmar que en ese aspecto disfruté los momentos que a tu lado pasé. Soy inquieta, curiosa en demasía, y a ratos soy pasiva, pero solo a ratos, y precisamente en uno de esos ratos fue que vivimos lo que vivimos. Nuestros caminos deben seguir por separado, no tenemos los mismo intereses, lo sabes, alguna vez te dije que me complementabas, y es cierto, pero es a la parte tranquila, que es la que menos presencia tiene, y no diré el cliché “no eres tu, soy yo”, o “te mereces algo mejor”, sólo tu sabes lo que necesitas, quizá alguien similar, pero diferente a mi, que desee, busque, anhele lo mas parecido a lo que tu quieres. Yo voy por la vida aprendiendo de todo, captando cada imagen, sonido, lectura, rostro. No me gusta planear, si en este momento quiero y puedo ir al cine, de viaje, a bailar, lo que surja, lo hago sin dudarlo, no pretendo casarme ni tener hijos, no es broma cuando he dicho que quiero ser la tía millonaria y solterona, es más fácil lo segundo que lo primero, pero no es imposible, y en tanto me vuelvo una solterona quiero aprender más y más. Precisamente, cuando nos separamos, me enfoqué en los libros, amigos, fotografías, salidas culturales, y en verdad disfruto hacerlo sola, soy egoísta, lo has notado, me gusta ser así. Sabes que si no cambio mi residencia es por la administración y la poca solvencia económica que actualmente poseo, pero, como diría Sergio Andrade a través de Yuri, siempre habrá tiempos mejores y no descarto la posibilidad de moverme a donde el viento decida empujarme.
No voy a negar en absoluto que el tiempo que estuvimos juntos fue hermoso, disfruté tu compañía, tus besos, caricias, y los voy a recordar como una bella experiencia, no todos los días alguien te quiere como tu me quieres a mi, saber que te gusto, escuchártelo decir era hermoso, no me lo dicen muy seguido, y escucharlo de ti fue maravilloso. En alguna película, y quizá en la vida real, escuche por ahí decir que los amores que trascienden nunca terminan juntos porque es el drama lo que los hace sublimes, y es precisamente la separación la que vuelve dramática una relación. Quizá pienses que escribo esto para justificar la ausencia de los girasoles en mi ventana, no es justificación sino explicación, no es lo mismo. Créeme, eres especial en mi vida, tienes un lugar en mi corazón, durante lo que yo denomino “nuestro tiempo” no hubo alguien más, sólo tu, me comprometí contigo y respete ese compromiso, eso si deseo dejarlo claramente asentado, respete nuestra relación como se supone debe hacerse, aunque estamos concientes que no creo en la monogamia, pero como tu si, es por ti que lo hice.
No pretendí olvidar lo que por ti siento, pero lo que por mi misma y mi satisfacción personal siento es mas fuerte, alguna vez me dijeron que voy a terminar sola, es posible, pero como acabar sola en una ciudad con mas de 100 millones de habitantes? Contradictorio, no lo crees? Gracias por ser parte de mi vida, sabes que siempre estaré cuando lo necesites. Ha llegado el momento de separarnos, adiós no nos vamos a decir, extiendo mi confianza, mi amistad incondicional y mi total apoyo a las decisiones que tomes. Te deseo una larga y placentera vida, ojalá me permitas observar como logras tus objetivos, encuentras lo que necesitas, consigues cada una de tus metas. Gracias, nueva y eternamente, por el tiempo que estuvimos construyendo una historia diferente, limpia, positiva, como señalas en tu carta. Siempre, siempre sonríe y nunca olvides amar a la persona mas importante que a tu lado tienes y siempre estará ahí: a ti mismo. Confía siempre en ti, siempre.
Con mis mejores deseos y mi cariño incondicional...
P.D. Sonríe
Otoño del 2010.


Una vez más me duele tu ausencia. Debería estar acostumbrada, fue mi elección, pero no elegí amarte, eso lo decidió mi corazón. Y ahora? Entrego mi cuerpo esperando que en cada caricia se borre un poco de ti, pero no es posible, estas tatuando en mi alma, en mi vida. Dueles como nunca ha dolido nadie en mi vida, quizá nunca nadie más me dolerá así. Un amigo me dijo que contra este amor tan puro como es el que yo siento por ti no puede existir brujería que lo destruya. Pero me está destruyendo a mi, poco a poco, de manera tan lenta que agonizo, no se que esperando, tu presencia que me inyecte un poco de ánimos, o la definitiva declive de mi misma.





